El fino-fino de Montecristi es sinónimo de máxima finura y calidad. Son pocos los maestros, cuyas diestras manos aún realizan un sombrero de tan delicada textura y que saben de las técnicas necesarias como la elaboración de la paja, su almacenamiento y los tiempos de reposo de las trenzas. Por ello, este sombrero se ha convertido en una rareza.

El complicado procedimiento de trenzar, tan preciso como delicado, se compone de muchos pasos. Le invitamos a seguirlo desde su principio:


El fino-fino de Montecristi


El sombrero de Panamá, también llamado sombrero de Chile o de Guayaquil, es un ligero sombrero de palma para caballeros. Elaborado desde las hojas de la palmera toquilla (carludovica palmata, hábitat Ecuador) tomó este nombre porque fue vendido y embarcado en los puertos panameños hacía destinos más lejanos. Las hojas, cuidadosamente seleccionadas, son separadas a mano y trenzadas bajo agua, afin de evitar que la paja se rompa. El sombrero de Panamá existe en varios estilos y formas: de ala ancha, blanda o vuelta hacía arriba, copa en forma de oválo con chata central, pellizcos laterales o chata triangular, con cinta de color, a menudo con diseños.

El sombrero nace alrededor de 1826. A finales del siglo 19, principios del siglo 20, gozó de gran prestigio y fue expresión de refinamiento y elegancia. Se llevó con los vestidos de tennis, en la temporada estival acompañaba los trajes más solemnes, como el frac.
A menudo copiado, se fabricó a partir de hojas de palmera más baratas.


La palmera toquilla



La recogida de las hojas de la palmera toquilla.





La hoja es desfibrada y preparada para la cocción.


Se desfibra la hoja.


A continuación se hierven las hojas.


Cocción de la paja


Al secarse, la hoja se enrolla sobre si misma para formar una delgado hilo de paja. La paja así secada es denominada paja toquilla.


La "paja toquilla"


Según el grado de finura del sombrero para confeccionar, la paja seca viene rajada hasta formar hilos largos y muy finos. Esto es sólo posible con paja de la más alta calidad.
Son necesarias unas 3 semanas para rajar la paja que se emplea para realizar un sombrero muy fino.


Se raja la paja seca.


El artesano-artista empieza a tejer un sombrero de Panamá, un fino-fino.


Los primeros gestos


El principio del fino-fino.
Sólo quedan un puñado de artesanos-artistas, capaces de tejer un sombrero de tanta finura. Por ello, este patrimonio se encuentra en vía de desaparición.


El nacimiento del fino-fino.


La plantilla ya está lista.


Terminación de la plantilla.


Así se trenza un fino-fino de Montecristi:





Afin de proporcionar al fino-fino su elasticidad y su resistencia, la paja, una vez trenzada ha de respetar un tiempo de reposo.


La fase de reposo de las trenzas


Un fino-fino auténtico antes de ser entregado al intermediario.


El maestro y su obra.


Hasta esta etapa, los finos-finos son realizados por el artesano-artista.
Se verifica la calidad del sombrero. Ésta se mide por la cantidad de las filas trenzadas, su regularidad así como por la pureza del sombrero.


Control de calidad


El intermediario se encarga del acabado. Se custodia la paja que sobresale y se aprieta el borde. A continuación, el sombrero viene lavado. El remate, el acabado de los bordes, otorga al ala su perfección.


El acabado, de la mano del intermediario.


Aquí se puede ver como viene custodiada la paja sobresaliente.





Una vez custodiada, se corta la paja sobrante.


Se cortan los hilos de paja.


Se aprieta el borde del sombrero.





El sombrero viene lavado...





...y secado.





¡Ahora, el sombrero está listo para dar el remate, el acabado final!





El acabado del borde, el remate, confiere al sombrero su estabilidad e impide que se destrence. Mediante una determinada y laboriosa técnica, se aseguran y se anudan los cortos hilos. Cada comerciante pone su toque propio.


El remate


Después del remate, se corta la paja sobrante.





También en Ecuador el fino-fino de Montecristi es una rareza y por tanto cotizado a un precio muy elevado. Estos sombreros se tejen sólo en las regiones costeras de Ecuador.


El fino-fino de Montecristi - una rareza


¡La realización de un fino-fino de Montecristi requiere un mínimo de tres meses!


El fino-fino de Montecristi, una vez terminada


Una imagen detallada del trenzado de un auténtico fino-fino de Montecristi.





Aquí puede ver la mapa de Ecuador, el país de origen del fino-fino.





También en los periódicos, el fino-fino es objeto de numerosos artículos.





Los sombreros de Cuenca, inadecuadamente llamados "panamá" se caracterizan por un trenzado mucho más rústico y no pueden, en ningún caso, ser comparados con un fino-fino de Montecristi.


Tejedora de las regiones montañeras alrededor de Cuenca


Tejer este sombrero emplea menos de una semana y viene producido en grandes cantidades.


El tejer un sombrero de Cuenca es, ante todo, "cosa de mujeres".